Pensamientos matutinos

Jesús es el bálsamo que sana el corazón

Cuando el alma está herida y la culpa pesa, no basta una ayuda parcial. El remedio de Dios no depende de precio ni mérito: es venir con verdad a Cristo y permitir que Su sangre y Su gracia sanen lo roto.

El clamor de Jeremías describe una urgencia que también vivimos: «¿dónde hallar alivio para un corazón quebrantado?». La herida que llevamos en silencio no siempre mejora con consejos o fuerza propia. En Jesús encontramos al Médico verdadero: no promete fórmulas, promete restauración real. Su sangre cubre culpa, su voz calma la tormenta y su amor sostiene donde la voluntad humana se agota.

No te quedes paralizado por el pensamiento de ser indigno. Ese argumento aplaza la gracia y prolonga el dolor. Ven con lo que tienes: culpa, vacío, dependencia, cansancio, miedo a no ser recibido. Él no cobra cuota y no exige currículum espiritual. Su llamado es claro y cercano: acércate, confiesa, confía y deja que te toque. La compasión que buscabas afuera ya está en Cristo y está lista para actuar.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - May 21

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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