Mañana y noche

Justificados ahora, sin condena alguna

El creyente recibe la justificación en el mismo instante de creer, tan plena y cierta como la de los santos en gloria, y ese privilegio presente debe moverlo al deber presente.

El creyente en Cristo recibe una justificación presente. La fe no produce este fruto más adelante, sino ahora. En cuanto la justificación es resultado de la fe, es concedida al alma en el momento en que se une a Cristo y lo acepta como su todo en todos. ¿Acaso están justificados ahora los que están delante del trono de Dios? Así estamos nosotros, tan verdadera y tan claramente justificados como aquellos que visten vestiduras blancas y cantan alabanzas melodiosas al son de las arpas celestiales. El ladrón en la cruz fue justificado en el momento en que volvió el ojo de la fe hacia Jesús; y Pablo, ya anciano, después de años de servicio, no estaba más justificado que aquel ladrón sin servicio alguno.

Hoy somos aceptados en el Amado, hoy absueltos del pecado, hoy absueltos en el tribunal de Dios. ¡Oh, pensamiento que transporta el alma! Hay algunos racimos de la viña de Escol que no podremos recoger hasta que entremos al cielo; pero este es un sarmiento que se extiende sobre el muro. Esto no es como el grano de la tierra, que nunca podremos comer hasta que crucemos el Jordán; sino que es parte del maná en el desierto, una porción de nuestro alimento diario con el cual Dios nos provee en nuestro ir y venir. Ahora mismo—ya ahora somos perdonados; ya ahora nuestros pecados son quitados; ya ahora estamos a la vista de Dios aceptados—como si nunca hubiéramos sido culpables. "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús."

No hay ni un solo pecado en el Libro de Dios, aun ahora, contra uno de Su pueblo. ¿Quién se atreve a poner algo a su cargo? No hay ni mote, ni mancha, ni arruga, ni cosa semejante que quede sobre ningún creyente en cuanto a la justificación a la vista del Juez de toda la tierra. Que el privilegio presente nos despierte al deber presente, y ahora, mientras dure la vida, gastémonos y seamos gastados por nuestro dulce Señor Jesús.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 15 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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