La historia de Abraham y de su justificación fue registrada para enseñar a los hombres de las épocas posteriores, especialmente a aquellos a quienes entonces se les dio a conocer el evangelio. Es evidente que no somos justificados por el mérito de nuestras propias obras, sino por la fe en Jesucristo y en su justicia; esta es la verdad que se urge en este y en el capítulo anterior, como el gran manantial y fundamento de todo consuelo. Cristo obró meritoriamente nuestra justificación y salvación por su muerte y pasión, pero el poder y la perfección de ella, con respecto a nosotros, dependen de su resurrección. Con su muerte pagó nuestra deuda; en su resurrección recibió nuestra absolución, Isa 53:8. Cuando él fue descargado, nosotros, en Él y juntamente con Él, recibimos la descarga de la culpa y del castigo de todos nuestros pecados. Este último versículo es un compendio o resumen de todo el evangelio.
Capítulo 5
Los felices efectos de la justificación por la fe en la justicia de Cristo (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Romans 4:23-25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.