¿No sabían los judíos que los gentiles serían llamados? Pudieron haberlo sabido por Moisés e Isaías. Isaías habla con claridad de la gracia y el favor de Dios, como yendo delante en la recepción de los gentiles. ¿No fue este nuestro propio caso? ¿No comenzó Dios en amor, y se dio a conocer a nosotros cuando no le buscábamos? La paciencia de Dios hacia los pecadores que le provocan es admirable. El tiempo de la paciencia de Dios es llamado un día, luminoso como el día, y propio para el trabajo y los quehaceres; pero limitado como un día, y al final de él llega la noche. La paciencia de Dios empeora la desobediencia del hombre y la hace más pecaminosa. Podemos maravillarnos de la misericordia de Dios, de que su bondad no sea vencida por la maldad del hombre; podemos maravillarnos de la maldad del hombre, de que su maldad no sea vencida por la bondad de Dios. Y es motivo de gozo pensar que Dios ha enviado el mensaje de gracia a tantos millones, por la amplia difusión de su evangelio.
Capítulo 11
El rechazo de los judíos no es universal (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Romans 10:18-21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.