Flores de un jardín puritano

La aguja de la brújula del alma

El alma magnetizada por el amor de Cristo no halla reposo sino en Él; así como la aguja de la brújula puede sacudirse, pero nunca descansa hasta volver al polo, nosotros somos llevados a Jesús por una santa necesidad.

«...puede sacudirse y agitarse, pero nunca reposa hasta volverse hacia el polo.»

Así los afectos de nuestro corazón, una vez magnetizados por el amor de Cristo, no hallan descanso si no se vuelven a Él. Los cuidados y los trabajos del día pueden llevar nuestros pensamientos a otros objetos, del mismo modo que un dedo puede girar la aguja de la brújula hacia el este o el oeste. Pero apenas se retira la presión, nuestros pensamientos vuelan hacia el Amado, así como la aguja retorna a su lugar.

No podemos descansar en ningún sitio fuera de Jesús. El nuevo nacimiento nos ha descalificado para contentarnos con el mundo, y por ello no tenemos más opción que hallarlo todo en Cristo. ¡Bendita necesidad!

Somos llevados a Jesús por un desasosiego que no halla remedio en otra parte.

Somos atraídos a Jesús por un impulso que no tenemos deseos de resistir.

Lamentamos estar sujetos a muchas desviaciones y perturbaciones; pero Tú sabes, oh Señor, que lo más íntimo de nuestro alma te busca a Ti.

«Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhela a ti, oh Dios, mi alma. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.» Salmo 42:1-2

«Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco con vehemencia. Mi alma tiene sed de ti, mi cuerpo te anhela en tierra seca y árida donde no hay agua.» Salmo 63:1

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: The compass-needle

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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