Ayuda para cada día

La bendición de dar con generosidad

Dios ama colocar sus mejores dones en manos de quienes no los atesoran egoístamente, sino los devuelven en canciones y servicio. La bendición del cielo cae sobre el repartir, no sobre el acaparar.

Más bienaventurado es dar que recibir

«Señor, aquí está tu mina, que he guardado envuelta en un paño.» Lucas 19:20

A Dios no le agrada conferir sus bendiciones donde serán atesoradas o acumuladas con egoísmo. Le encanta poner sus dones más preciados en las manos de quienes no los guardarán en graneros, ni los envolverán en paños para esconderlos. Pone canciones en los corazones de quienes las volverán a cantar.

Este es el secreto de aquella promesa de que a quien tiene, se le dará; y de aquella otra palabra de Cristo, poco comprendida y poco creída: «Más bienaventurado es dar que recibir.» La bendición del cielo viene, no sobre el recibir, sino sobre el repartir. Los hombres son buenos y grandes delante de Dios, no en la medida en que acumulan en sus manos y corazones los abundantes dones de Dios, ya sean temporales o espirituales, sino en la medida en que su recoger acrecienta su utilidad y los convierte en mayor bendición para otros.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: It is more blessed to give than to receive

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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