La Hora de Silencio

La bendición de las gracias perseguidas

Jesús bendice las gracias discretas, el carácter que el mundo rechaza y el alma fiel que bebe la copa amarga por amor a Él.

«Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os insulten, os persigan y digan falsamente toda clase de mal contra vosotros. Gozaos y alegraos, porque grande es vuestro galardón en los cielos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.» Mateo 5:10-12

Jesús bendice las gracias calladas y desapercibidas. Parecen florecer en secreto, como «violetas junto a una piedra musgosa, escondidas a la vista». Dios las ve y se goza en ellas, pero los hombres pueden pasarlas por alto sin dificultad.

Dame, Señor, esta piedad discreta. Que mi corazón permanezca en silencio en medio del ruido y del gentío de la calle, en silencio en comunión con el cielo. Que yo ame hacer el bien en secreto.

Jesús bendice el carácter que el mundo desprecia. El mundo se complace en el hombre...

que tiene gran confianza en sí mismo;

que es alegre y despreocupado;

que defiende sus derechos;

que se desquita cuando otros lo ofenden.

Que yo prefiera el favor de mi Maestro a la buena voluntad de este mundo presente. Que ansíe un lugar en la aristocracia del cielo, aunque con ello gane la burla de los hombres.

Jesús bendice al alma que bebe la copa amarga por amor a Él. Debe ser íntegra y decidida en su lealtad, en casa y en el trabajo, en domingo y en día laborable, en secreto y en sociedad; íntegra y decidida, aunque su fidelidad la exponga a la burla, la oposición y el odio. Prefiero caminar con Cristo por el camino estrecho y difícil a vivir a gusto en la Feria de la Vanidad. Hallaré un gozo singular al atravesar las tinieblas tomado de su mano.

Son alturas arduas a las que Él me llama.

Las nubes se acumulan en las laderas que ascienden.

La subida es escarpada.

Las cumbres resplandecientes parecen inalcanzables para mí.

¡Pero en su fuerza puedo acercarme a ellas cada día!

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Matthew 5:10-12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

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