Es alentador para el pueblo del Señor, según es puesto de tiempo en tiempo en circunstancias similares de prueba, ejercicio, perplejidad, dolor o angustia a las de Jacob, ver el bendito resultado de su lucha con el ángel. Cruzó el vado de Jaboc todo debilidad; lo volvió a cruzar todo fortaleza. Dejó a su familia y luchó solo, un Jacob desfalleciente; volvió a ellos un Israel prevalecedor. Acude al Señor en una agonía de duda y alarma, temiendo a cada momento que él y todos los suyos fueran barridos de la faz de la tierra; vuelve con la bendición del Señor en su alma, con la luz del rostro del Señor alzada sobre él.
¿Y no está este relato escrito para instrucción y consuelo de la familia viva del Señor? ¿No están ellos de cuando en cuando, en su experiencia, en circunstancias que se asemejan a las de Jacob en lo literal? ¿No tienen dificultades y necesidades semejantes? ¿Y no suscita el Señor de tiempo en tiempo en su corazón la misma fe para asirse, la misma importunidad para no soltar? ¿Y aquél que dio a Jacob tan misericordiosa liberación, aquél que registró en su santa palabra este acontecimiento notable en la vida de Jacob para la edificación e instrucción de su pueblo en todos los tiempos, oirá a Jacob y no los oirá a ellos? Sería injurioso al «Varón de dolores» compasivo; sería traición contra la Majestad del cielo creer que un hijo de Dios, en circunstancias similares, pueda acudir al Señor de la misma manera y no obtener una bendición semejante.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: May 11
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.