Comenzó el juicio. Su caso se volvía cada vez más oscuro—pero no así su semblante. Testigo tras testigo presentó pruebas aplastantes en su contra—sin embargo, los ojos perspicaces de sus enemigos no podían detectar ni un temblor en sus labios, ni una sombra en su frente. Mucho tiempo después de que la esperanza se hubiera extinguido en el corazón de los amigos ansiosos, y lo consideraran un hombre condenado—allí estaba él, mirando con serenidad en torno a aquel terrible conjunto. Su pulso latía tranquilo, mientras la paz se sentaba entronizada en su serena frente.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 738
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.