"Herodes dijo a sus servidores: Este es Juan el Bautista; ¡ha resucitado de los muertos! Por eso obran en él poderes milagrosos." Mateo 14:2
¿No es esto una parábola del Predicador, la Conciencia?
¡Con cuánta solemnidad la Conciencia hace resonar una verdad incómoda! Acusa al pecador de su pecado. No lo deja descansar. Lo mantiene miserable y desdichado. Sus heridas son punzantes, aunque sean las más beneficiosas y sanas. ¡Es difícil para Herod resistirse contra la punta aguda de su aguijón de hierro!
Cómo la Conciencia puede ser encarcelada y acallada. Hay mazmorras en las que el severo Predicador puede ser arrojado — mazmorras de olvido, de racionalización, de propia voluntad. Sin embargo, aun ahora, el alma débil, obstinada y extraviada bajará a conversar con su mentor de cuando en cuando, ¡y el señor Escriba sigue haciéndose oír de tanto en tanto!
Cómo la Conciencia puede ser cauterizada y muerta — pues la tragedia se ahonda, y la medianoche del corazón avanza a paso veloz. Llega al fin un tiempo en que el Profeta de Dios ya no tiene nada más que decir. Es como si yaciera frío, mudo y quieto en la tumba de un mártir. Hay paz en el alma; pero es la paz de la muerte, y el último estado de ese hombre es peor que el primero.
¡Cómo la Conciencia resurge de su tumba! Pues, del silencio y del sepulcro, el Predicador regresa antes o después. Pero ahora su nombre es Remordimiento, Juicio, Desesperación. Entonces, incluso Jesús y Su amor llenan de terror al espíritu, se vuelven temibles y espantosos. Su día de gracia ha terminado. No hay consuelo para él en ninguna parte.
Ah, Señor, concede que tu Predicador, la Conciencia, me impulse hacia Ti, como procura hacer — y no a estos temores y desolaciones que no tienen cura.
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Matthew 14:2
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.