La conciencia es el delegado de Dios en el alma, su virrey. Los impíos hacen todo lo posible por destronar a la conciencia y apartarla. La conciencia es el eco de Dios, y el pecador se esfuerza por silenciar su voz. La conciencia es como un espejo: si está manchado con polvo espeso, no se puede descubrir nada en él con claridad; limpia ese polvo, ¡y con cuánta claridad se ve la menor imperfección del rostro! Viene el tiempo en que Dios limpiará el polvo de la conciencia del hombre, y este verá cada uno de sus pecados claramente representados.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Wise and holy sayings of Thomas Watson — Conscience is God's deputy in the soul, his viceroy
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.