La conciencia que intenta ocultar el pecado empobrece la visión de Dios y vuelve pesadas incluso sus misericordias. Por eso las Escrituras nos empujan a confesar y abandonar, porque allí hay restauración del corazón y de la relación filial. Cuando no reconoces tu deuda, la mente inventa excusas y Dios parece distante.
Confesar cada día no es ritual vacío, es volver a la fuente de vida que te recibe sin aplastar. En ella la sensibilidad moral se preserva y el creyente aprende a preferir la gracia antes que su propio orgullo. Una vida de confesión humilde mantiene viva la memoria del pecado y permite que la sangre de Cristo siga siendo medicina y dirección.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - August 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.