Una conciencia de necesidad, de ignorancia y de impotencia
El Señor Jesús se deleita en una confianza infantil. Con demasiada frecuencia su pueblo quiere acercarse a Él con una confianza de hombres. Es decir, con una confianza que tiene algo de autosuficiencia, de razonamiento propio, de capacidad propia, o de planes y arreglos sabidos por sí mismos, o una confianza que se recomienda por las muchas cosas que su mano ha logrado.
En cambio, una confianza infantil, aquella confianza que resulta de volverse como un niño pequeño, no tiene autosuficiencia, ni razonamiento, ni capacidad, ni planes, ni grandes obras que la alienten, sino solo una conciencia de necesidad, de ignorancia y de impotencia; y mira con esperanza a aquel que nunca ha sido conocido por fallar a los suyos que confían en Él.
La confianza infantil que nace de la debilidad, del dolor y de la aflicción honra más al Señor Jesús que la confianza que nace de la salud, de la comodidad y del impulso de muchas actividades.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Moor
Título original: Pithy gems from Thomas Moor — 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Moor, publicado originalmente en Grace Gems.