¡Oh, qué cosa tan bendita es tener en el propio seno una confianza secreta en Jesús! Mientras tantos miran a algo en sí mismos o en los demás, descansando su salvación eterna en obras que no son sino juegos de niño, el santo de Dios reposa sobre el Señor de la vida y de la gloria. En él cuelga su esperanza y en él deposita su confianza. A estos el Señor honrará, ni jamás defraudará su esperanza ni avergonzará su confianza. ¿Quién confió en el Señor y fue avergonzado?
Si eres capacitado para confiar en él, creer su palabra fiel, desechar toda confianza en la criatura y colgar el peso de tu alma, ¡y qué peso es ese!, sobre un Dios fiel y guardador del pacto, él nunca te dejará, fallará ni abandonará. Quizá halles difícil confiar en él en todo tiempo o aun en alguno. Quizá sientas deseo de algo sensible, algo que ver u oír distinto de la fe. No busques eso. Caminamos por fe, no por vista. Ha de ser una confianza desnuda en un Dios invisible. Algunos confían en carros y otros en caballos, pero nosotros recordaremos el nombre del Señor nuestro Dios.
Y si eres capacitado para confiar así, él te hará manifestar tarde o temprano en tu propia conciencia que eres uno de los justos; la luz brillará sobre tu sendero, la gloria amanecerá en tu corazón y alcanzarás el fin de tu fe, la salvación de tu alma.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: July 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.