Dios usa el dolor crónico y la debilidad, junto con otras aflicciones, como su cincel para esculpir nuestras vidas. La debilidad sentida profundiza la dependencia de Cristo para recibir fuerza cada día. Cuanto más débiles nos sentimos, más nos apoyamos en Él. Y cuanto más nos apoyamos, más fuerte crecemos espiritualmente, aun mientras nuestro cuerpo se va consumiendo. Vivir con tu «espina» sin quejarte —es decir, con dulzura, paciencia y un corazón libre para amar y ayudar a otros, aunque cada día te sientas débil— es la verdadera santificación. Es la verdadera sanidad para el espíritu. Es una victoria suprema de la gracia.
Fuente y atribución
Autor original: J. I. Packer
Título original: Pithy gems from J. I. Packer — 82
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. I. Packer, publicado originalmente en Grace Gems.