Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

La dicha y la seguridad de estar en Cristo

San Pablo halló en Cristo su morada permanente, su fortaleza y su única vida; en Él somos justificados, herederos de toda bendición y seguros en toda circunstancia.

"Cuántas cosas me eran ganancia, las he estimado como pérdida por Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y ser hallado en Él." Filipenses 3:7-9

Esta fue la vida y la mente constante de San Pablo. Las expresiones "en Él", "en Cristo", "en el Señor" aparecen continuamente en sus escritos. Yo también las escojo como mi bordón y mi cántico en el desierto; me dirigen a mi gran torre, a mi fortaleza inexpugnable, a mi dulce paraíso, a mi único elemento y vida. Aquí puedo fijar mi morada para siempre; y que el Señor me conserve firme. "Bueno es para nosotros estar aquí", pues este es Pisga, el monte del Señor, donde Jesús, al transfigurarse, revela su gloria a sus discípulos. Aquí debemos levantar nuestra morada, y aquí me encuentre la muerte al fin. En Cristo somos justificados de toda acusación, somos hechos herederos de toda bendición, podemos reclamar todas las promesas y estamos seguros en todo tiempo y bajo toda circunstancia. Estar en Cristo es verdadera dignidad y eterna seguridad.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — September 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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