El año devocional de Miller

La dulce pertenencia de ser los suyos

Pertenecemos a Cristo no como propiedad, sino por el amor que nos redimió. El Padre nos dio a él y nosotros nos entregamos a él; cada creyente puede decir: él es mi Salvador.

¡Los suyos! ¡Cuán dulces son estas palabras! Hablan de una relación cercana y sacrosanta. ¡Los suyos! Le pertenecemos, no simplemente como propiedad, sino en la posesión del amor. Ustedes no son dueños de sí mismos, pues han sido comprados por precio. Las marcas de los clavos hablan del costo de nuestra redención. Somos los suyos porque el Padre nos entregó a él: Tuyos eran, y me los diste. Y también somos los suyos porque voluntariamente nos hemos entregado a él. Eso fue lo que hiciste cuando te hiciste cristiano: aceptaste el amor que te reclamaba.

La relación se asemeja a la de dos amigos. El mundo no puede entrometerse. Es una relación cercana y personal. Todos los creyentes son de Cristo, pero hay un sentido en que cada uno tiene a Cristo entero para sí. Nos sentamos todos a la misma mesa de comunión y el estandarte del amor cubre a todos; sin embargo, cada uno tiene una comunión entera propia. El sol alumbra el campo extenso y baña con sus rayos los millones de briznas y flores; pero cada brizna y cada flor puede decir: el sol es mío, brilla para mí. El amor de Cristo es para toda su iglesia; pero el más pequeño de sus pequeñitos puede decir: él es mi Amigo, mi Salvador, mi Maestro. Somos de Cristo. Todo de Cristo es nuestro: todo su amor y toda su gracia.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - December 4

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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