Consuelo escogido para santos afligidos

La dulzura del descanso celestial

Una meditación sobre el descanso del creyente: no el del mundo, sino aquel en que el alma y el cuerpo gozarán plenamente de Dios para siempre.

El descanso celestial

¡Descanso! ¡Cuán dulce el sonido! Es melodía para mis oídos. Yace como un cordial reanimador en mi corazón, y desde allí envía espíritus vivaces que laten por todos los pulsos de mi alma. Descanso — no como la piedra que reposa sobre la tierra, ni como esta carne reposará en la tumba, ni un descanso como el que el mundo carnal desea.

¡Oh bendito descanso! cuando no descansaremos ni de día ni de noche, diciendo: "¡Santo, santo, santo, Señor Dios Todopoderoso!" cuando descansaremos del pecado, pero no de la adoración — del sufrimiento y del dolor, pero no del gozo. ¡Oh bendito día — cuando descansaré en el seno de mi Señor — cuando descansaré en conocer, amar, gozar y alabar — cuando mi alma perfecta y mi cuerpo perfecto gozarán juntos perfectamente del Dios perfectísimo!

Fuente y atribución

Autor original: Manton Eastburn

Título original: The Heavenly Rest

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.

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