"Entonces soñó, y he aquí una escalera estaba apoyada en la tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios subían y bajaban por ella!" Génesis 28:12
"En los días de Jacob", escribe William Hazlitt con nostálgica agudeza, "había una escalera entre el cielo y la tierra; pero ahora los cielos se han alejado más y se han vuelto inalcanzables."
Quiera yo alegrarme de que, para el corazón creyente, ocurre exactamente lo contrario. Los cielos se han acercado. Se han vuelto familiares y accesibles. ¿No es Jesús la bendita Realidad de la cual la escalera rocosa de Jacob no era más que el símbolo? Él me asegura: "De cierto os digo, que veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre!" Juan 1:51
Jesús acerca al Padre Todopoderoso a mí — como la escalera de Betel lo hizo para el patriarca. En Él, el Dios eterno se reviste de mi naturaleza y lleva mis debilidades. Él proclama el perdón de todo mi pecado, como la voz divina lo hizo para el fugitivo culpable; para este fin nació, murió y resucitó. Él transfigura mi vida cansada y de peregrinación — por medio de Él se me abre en todo momento un camino vivo hasta el Lugar Santísimo. Él cambia el aspecto del mundo, como lo hizo para Jacob, ¡que ahora podía ver, aun en los lugares más oscuros, la escalera que se elevaba hasta el cielo! Creo en Cristo, y sé que hay esperanza y sanidad para todos los redimidos.
Mis cielos no son inalcanzables; son la casa de mi Padre, y Jesús acerca a Él y a ellos a mí. Por mi Salvador — descienden sus ángeles, y su gracia, y su luz, y su poder. Por mi Salvador — ascienden mis oraciones, y mi fe, y mi esperanza, y mis cantos de alabanza. ¡Por medio de Él yo mismo subiré un día!
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Genesis 28:12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.