Pensamientos matutinos

La esperanza del hogar eterno ordena cada paso hoy

La fe no niega el dolor presente, pero lo ordena por una esperanza: Dios prepara un hogar definitivo donde no hay duelo ni cansancio. Cristo abrió el camino y cada día es avance hacia su promesa.

Hablar del fin no anula el dolor del presente, pero sí lo sitúa bajo promesa. En medio de cambios, pérdidas y decepciones, el corazón de quien cree aprende a mirar más allá de lo frágil de hoy. Cristo, que dejó nuestra tierra como Forerunner para preparar lugar, nos recuerda que nuestra verdadera ciudadanía no se agota en lo que pasa aquí, por mucho que nos hiera.

No prometió una felicidad abstracta; prometió un hogar real. Allí no hay enfermedad que devore, ni tristeza que ensombrezca, ni crueldad que hiera. Esta certeza no vuelve insensibles; vuelve sobrios y libres. El creyente puede trabajar, sufrir, llorar y descansar porque su descanso final está asegurado por la verdad del Dios que no miente y por la sangre del Hijo que ya abrió la puerta. Así, cada día, incluso en invierno, se vive como peregrinación de gracia hacia una patria estable, luminosa y sin fin.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 31

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura