Comentario Devocional y Práctico

La esperanza es un ancla firme para el alma en la tormenta

Pablo conforta a sus compañeros con la misma seguridad que recibió de Dios, enseñando que ninguna tempestad impide el favor divino y que la esperanza es un ancla segura para el alma.

No hicieron caso al apóstol cuando les advirtió de su peligro; sin embargo, si reconocen su locura y se arrepienten de ella, él les hablará de consuelo y alivio cuando estén en peligro. La mayoría de las personas se meten en problemas porque no saben cuándo están bien; llegan al daño y a la pérdida al intentar mejorar su condición, a menudo contra todo consejo. Observemos la solemne profesión que Pablo hizo de su relación con Dios. Ninguna tormenta ni tempestad puede impedir el favor de Dios hacia su pueblo, pues él es un auxilio siempre a mano. Es un consuelo para los fieles siervos de Dios, cuando están en dificultades, que mientras el Señor tenga alguna obra para ellos que hacer, sus vidas serán prolongadas. Si Pablo se hubiera expuesto innecesariamente a la mala compañía, con justicia habría podido perecer con ellos; pero como Dios lo llamó a ella, son preservados con él. «Son dados para ti»; no hay mayor satisfacción para un buen hombre que saber que es una bendición pública. Los conforta con los mismos consuelos con los que él mismo fue confortado. Dios es siempre fiel, por lo que todos los que tienen parte en sus promesas sean siempre animosos. Pues, así como con Dios el decir y el hacer no son dos cosas distintas, el creer y el gozar no deberían serlo con nosotros. La esperanza es un ancla del alma, segura y firme, que penetra hasta dentro del velo. Que los que están en tinieblas espirituales se apeguen a ella, y no piensen en hacerse de nuevo a la mar, sino que permanezcan en Cristo y esperen hasta que rompa el día y huyan las sombras.

Pablo anima a los que están con él

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 27:21-29

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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