«Señor, ahora despides a tu siervo en paz.» Lucas 2:29
«Decid a los de corazón apocado: Esforzaos.» Isaías 35:4
Solo es la incredulidad voluntosa la que sella la condenación del alma; ningún resultado tan triste acompaña a la fe débil de un cristiano temeroso y tentado. Si no rechazo el rescate de Cristo, mi fiador, sino que siento mi absoluta necesidad de él y deseo de corazón aceptarlo por la fe, Dios no me rechazará más de lo que rechazaría a mi fiador o a su propio decreto eterno. Y, sin embargo, ya que tengo fe muy débil y estoy a menudo a punto de hundirme en la desesperación, ¿cómo puedo partir de esta vida en paz? Para Dios esto es posible, pues Él puede impartir la paz que sobrepasa todo entendimiento. No es por ningún poder nuestro, sino únicamente por su poder divino, que seremos guardados por la fe para salvación. Para Dios es igualmente fácil llevar al más débil o al más fuerte a través de las escenas de la vida y de las puertas de la muerte hasta el mundo eterno. Ya que, pues, Dios es el mismo Dios sabio, gracioso y poderoso en toda circunstancia, Él me prestará su auxilio en toda extremidad y me llevará a salvo a la ribera celestial.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — November 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.