«¡No hallé tanta fe, ni aun en Israel!». Lucas 7:9
Tan grande fe: doy gracias porque la generación de creyentes resolutos no está aún extinta.
Cuando les pregunto acerca de la vida y la bienaventuranza de sus propias almas, me devuelven una respuesta enfática. No es que solo estén a medias vivos a su propia pecaminosidad y demérito; es que asignan su valor justo a la obra sumamente maravillosa de Cristo su Salvador. Contemplan sin cesar a él, y las nieblas y las sombras se disipan.
Cuando les cuestiono acerca de las verdades sublimes y las exigencias arduas de la Palabra de Dios, obtengo una respuesta serena. No es que lo comprendan todo, sino que reciben de buena gana lo que su Señor revela. No es que puedan cumplir nada, sino que acogen al Espíritu Santo que obra en ellos el querer y el hacer.
Cuando les consulto acerca de los lugares ásperos de la providencia, el invierno de su vida, no intentan desentrañar todo el problema, sino que tienen su propio credo portador de paz:
que el dolor tiene sus usos dulces y purificadores,
que la aflicción es un cordón invisible que atrae el corazón apegado a la tierra hacia Dios,
que el alma es forjada en nobleza, en el yunque del dolor.
Estos hombres y mujeres caminan en libertad. Pido para mí mismo su fe floreciente y abundante. Pues yo me desanimo con demasiada facilidad; soy derrocado y avergonzado con demasiada rapidez. Que se levante el viento, y mi corazón se hunde.
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Luke 7:9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.