La Hora de Silencio

La fe íntegra y sin concesiones de Caleb

Caleb nos enseña a anhelar una fe inquebrantable que se atreve por Dios y sabe esperarle, una consagración cabal sin componendas con el mundo, y una vida tejida de un solo hilo que da fruto aun en la vejez.

"Como Moisés había prometido, Hebrón fue dada a Caleb, quien expulsó de ella a los tres hijos de Anac." Jueces 1:20

No puedo tener el lugar preeminente de Josué; pero al menos anhelo el carácter de Caleb.

Su fe fue inquebrantable. Supo atreverse por Dios, como cuando dijo la verdad acerca de la buena tierra, aunque estaban dispuestos a apedrearlo. Supo esperar pacientemente en Dios, como cuando aguardó durante treinta y ocho años por Hebrón. Mi Señor, esta es la fe que deseo: fuerte para comparecer con su testimonio como trompeta en Tu nombre; fuerte para perseverar hasta que Te plazca cumplir Tus promesas de amor.

Su consagración fue cabal. Leo Tu veredicto sobre él:

"Me ha seguido fielmente."

Y de nuevo: "Me ha seguido por completo."

Y una vez más: "Me ha seguido plenamente."

"Fielmente", "por completo", "plenamente": ¡cómo aspiro a los magníficos adverbios! Hago demasiadas concesiones. Adopto las reglas del mundo, y me gustan demasiado sus entretenimientos, y arribo mis colores en su sociedad, y ajusto mi propia religión a su gusto. Esta mañana, mi Señor, ¡ruego por entrega total!

Su vida fue tejida de una sola pieza de principio a fin. Es un hermoso cuadro: el anciano reclamando su heredad y expulsando a los gigantes. Comenzando bien, Caleb perseveró y terminó bien.

Mi Señor, dame esta vida: una que comience en la juventud Contigo; una que, en medio de las cargas de la madurez, sepa a quién ha creído; una que, cuando "el cabello oscuro se va tornando cano", dé fruto en su vejez — la vejez en la que otros fallan.

"Los conversos a medias", me advierte Samuel Rutherford, "hacen cristianos a medias." Por tanto, ante todo, me aseguraré de que soy Tuyo.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Judges 1:20

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

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