La fe es la raíz; y como sin fe no es posible agradar a Dios, Heb 11:6, así también los que abundan en fe abundarán en otras gracias y en buenas obras; y esto obrará y se manifestará por medio del amor. Los grandes habladores no siempre son los mejores hacedores; pero estos corintios fueron diligentes para hacer, así como para saber y hablar bien. A todas estas buenas cosas el apóstol desea que añadan también esta gracia, que abunden en caridad hacia los pobres. Los mejores argumentos para los deberes cristianos se derivan de la gracia y del amor de Cristo. Aunque él era rico, por ser Dios, igual en poder y gloria al Padre, no solamente se hizo hombre por nosotros, sino que también se hizo pobre. Al fin se vació a sí mismo, por así decirlo, para rescatar sus almas mediante su sacrificio en la cruz. ¡De qué riquezas, Señor bendito, a qué pobreza descendiste por amor de nosotros! ¡Y a qué riquezas nos has adelantado mediante tu pobreza! Es nuestra felicidad estar enteramente a tu disposición.
Por la buena voluntad que habían mostrado para esta buena obra
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 2 Corinthians 8:7-9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.