La columna en la noche

La fidelidad de Dios brilla en las noches de dolor

Reflexión sobre la vigilancia nocturna de Jehová sobre su pueblo, que transforma el desierto del dolor en un lugar de luz, descanso y misericordia eterna.

Sí, el Jehová del Pilar que se movía a lo largo de la ruta del Sinaí, sigue manteniendo vigilia nocturna sobre su pueblo; y no en una sola prueba, sino en todas—"Tu fidelidad (traducción marginal) en las noches" (Salmo 92:2). "El que guarda a Israel no dormirá ni se dormirá." Él hace luminosa la noche del dolor, la separación y la muerte. "El grande y terrible desierto" se convierte en Peniel; de modo que la experiencia de su pueblo es a menudo la de un patriarca sufriente semejante: "A su luz caminé entre tinieblas" (Job 29:3), o, de otro: "Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán, aun la noche será luz alrededor de mí" (Salmo 139:11).

¿De cuántos de la muchedumbre de vestiduras blancas de allá arriba, que han "salido de la gran tribulación"—aquellos que han terminado con el desierto y cruzado el Jordán típico—podrá decirse, en el recuerdo del Pilar de fuego: "¡Él alumbró a estos de noche!" (Éx. 14:20)? Dichoso, oh Israel, de todas las edades, en medio de las terribles solemnidades del dolor, el bañarse en aquella "gloria excelente"; amar la propia señal de Dios, que resplandece con amor y promesa, iluminando tu camino oscurecido, hasta que llegues a la tierra donde, en su plena visión y goce, el símbolo no es necesario—porque "allí no habrá noche"; "Jehová será tu luz perpetua, y acabarán los días de tu luto" (Isaías 60:20). Detente, mientras tanto, bajo el resplandor del Pilar, y haz de esto tu oración: "Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí." Oye la bondadosa respuesta: "Mi presencia irá contigo, y yo te daré descanso" (Éx. 33:14, 15).

La aflicción siempre ha sido la temporada propicia para avivamiento, vivificación, restauración. Recuerda, en el caso del ejército hebreo, que fue cuando la noche y sus sombras se reunían, cuando se oyó la invocación —el dulce Ángelus del desierto— (que tenga su correspondiente significado en el caso de muchos): "¡Vuelve, oh Jehová, a los millares de Israel!" Y cuando llegue la última noche del viaje, sea nuestro, bajo el resplandor del Pilar, cantar en retrospectiva el estribillo del gran Salmo del Éxodo: "A quien guió a su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia."

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: The Pillar in the Night — chapter 1

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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