El cuadro es el de un hombre vacilante e inestable, fácilmente movido y doblado de su rectitud. Eso es lo que son muchos hombres. Una caña crece en el barro blando a la orilla del agua. Además, es tan frágil y delicada que cada brisa la dobla y la sacude. Jesús no dio a entender que Juan fuera un hombre de esa clase, sino todo lo contrario. Juan no era como una caña sacudida por el viento. Era un hombre a quien nada podía doblar ni mover. Antes bien que predicar palabras suaves para agradar a Herodes y callar los pecados que el rey cometía, Juan cargó contra esos pecados sin titubear, y perdió al fin su cabeza como recompensa de su fidelidad.
Sin embargo, hay algunas personas que son como cañas vacilantes. En lugar de estar arraigadas en Cristo, sus raíces descienden al barro blando de este mundo, y por supuesto son arrancadas con facilidad. Tampoco tienen principios firmes que las sostengan erguidas y las hagan verdaderas y fuertes; así, son dobladas por todo viento y movidas e inclinadas por toda influencia del miedo o del favor. El muchacho que no sabe decir «no» cuando otros le incitan a fumar, a beber o a hacer algo malo o mezquino, es una caña sacudida por el viento. La muchacha que se deja arrastrar por las frivolidades y los placeres mundanos, y se aparta de Cristo y de una vida hermosa, es asimismo una caña doblada y sacudida por el viento.
Estas cañas crecen por todas partes, y el viento las sacude cada vez que sopla. ¿Quién quiere ser una caña? ¿Quién no preferiría ser como el roble, creciendo en tierra tan sólida como una roca, al que ninguna tormenta dobla ni siquiera hace temblar?
Hay una aparente ventaja en ser como una caña: parece que uno escapa de la persecución. Juan difícilmente habría corrido la suerte que corrió si se hubiera dejado sacudir con facilidad. Las personas que son como cañas no suelen perder la cabeza en el patíbulo del mártir. Pero están en peligro de perder su alma, y eso ciertamente es peor.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Waverers
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.