Flores de un jardín puritano

La fragancia que permanece tras el encuentro con Cristo

La gracia genuina deja en el creyente un perfume duradero que se percibe en cada área de su vida, incluso en sus ocupaciones cotidianas.

"Los frascos de perfume conservan su aroma aun después de haberse retirado el perfume. Así también, cuando hemos tenido dulce comunión con Cristo, nuestros pensamientos, nuestras conversaciones y nuestras acciones deberían conservar aún el sabor de su dulce solemnidad."

Esta retención del perfume por parte de las cajas y los cajones en los que se han colocado fragancias dulces es una figura fragante de la naturaleza permanente de la gracia en un corazón donde una vez ha sido atesorada. Si la oración y la lectura de las Escrituras producen la influencia para la cual fueron diseñadas, su sabor permanecerá en nuestras vidas; y el efecto de ello se verá mientras habitemos entre los hombres.

No podemos apartarnos de la verdadera comunión con Cristo sin llevar con nosotros algo de la deliciosa fragancia de sus buenos ungüentos. La gracia, si es genuina, se revelará por su fragancia; y esa fragancia será un perfume de duración eterna, una dulzura indestructible.

Debería decirse de cada creyente, en su medida, así como está escrito de su Señor: "¡Todos tus vestidos están fragantes con mirra, áloe y casia!" El hipócrita tiene un perfume pasajero, con el cual se cuida de perfumarse siempre que entra en la compañía del pueblo de Dios. Pero el verdadero creyente, por la gracia, es hecho inherentemente fragante, y las especias celestiales han saturado tan plenamente sus vestidos, que derraman su fragancia aun cuando está ocupado en su vocación mundana; sí, mientras viva y adondequiera que vaya.

Dulce Señor Jesús, úngeme de tal manera que siempre lleve conmigo la fragancia de tus perfecciones infinitas, y sea un sabor de vida para vida entre mis prójimos.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Inherently fragrant!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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