Comentario Devocional y Práctico

La gloria de los milagros pertenece solo a Cristo

Los apóstoles rehusaron toda honra por sus milagros y la devolvieron a Cristo, recordándonos que los siervos útiles deben ser profundamente humildes.

Obsérvese la diferencia en la manera de obrar los milagros. Nuestro Señor siempre hablaba como quien posee el poder todopoderoso, y nunca vacilaba en recibir el mayor honor que se le daba a causa de sus milagros divinos. Pero los apóstoles lo referían todo a su Señor y se negaban a recibir cualquier honor, excepto como instrumentos indignos suyos. Esto muestra que Jesús era uno con el Padre y coigual con Él; mientras que los apóstoles sabían que eran hombres débiles y pecadores, dependientes en todo de Jesús, cuyo poder efectuaba la sanidad.

Los hombres útiles deben ser muy humildes. No a nosotros, oh Señor, no a nosotros, sino a tu nombre, da la gloria. Toda corona debe ser echada a los pies de Cristo. El apóstol mostró a los judíos la grandeza de su crimen, pero no quiso airarlos ni llevarlos a la desesperación. Ciertamente, quienes rechazan, rehúsan o niegan a Cristo lo hacen por ignorancia; pero esto no puede en ningún caso servir de excusa.

Discurso de Pedro a los judíos: Parte 2 (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 3:12-18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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