Si las montañas fueran de oro; si cada arena del mar fuera un diamante; si todo el globo fuera una joya resplandeciente, todo estaría aún infinitamente por debajo de la gloria del cielo.
1. En el cielo, habrá libertad del pecado. Aquí en la tierra, el pecado habita con nosotros; nos es tan natural pecar como respirar. El alma más purificada y limpiada por la gracia no está sin algunas heces de corrupción. ¡Pero ni un pensamiento pecaminoso se colará en el cielo! Hay belleza que no está manchada de lujuria; y honor que no está hinchado de soberbia. "No entrará en ella nada impuro." Apocalipsis 21:27
2. En el cielo, habrá libertad de los asaltos del dragón bermejo. Es triste tener a Satanás solicitándonos diariamente con sus tentaciones y esforzándose por engañarnos hacia el pecado. ¡Pero la serpiente antigua está para siempre arrojada del Paraíso celestial!
3. En el cielo, habrá libertad de toda aflicción. Nuestras vidas ahora están entretejidas de problemas. "Mi vida se consume de angustia, y mis años de gemidos; mi vigor decae a causa de mi aflicción, y mis huesos se debilitan." Salmo 31:10. Hay muchas cosas que ocasionan problemas: a veces la pobreza aflige; a veces la enfermedad tortura; a veces la dureza de los amigos quiebra el corazón. Nuestras vidas, como los mares, están llenas de tempestades. Pero en el reino de los cielos no hay nada que cause tristeza. Allí todo es sereno y apacible; no hay nada dentro que nos perturbe ni nada fuera que nos moleste.
4. Las delicias del reino celestial son sin mezcla. Las consolaciones de aquí abajo son matizadas. El honor puede mancharse con la deshonra; la alegría entretejerse con la tristeza. Nuestros soles están mezclados con nubes. Pero las delicias del cielo son tan puras como agradables. Hay miel que no tiene ni una gota de hiel. El manantial cristalino de la alegría no tiene sedimentos de tristeza en el fondo. La rosa de aquel paraíso no tiene espinas; el sol de aquel horizonte no tiene eclipse.
¡Este reino glorioso compensará con creces todo nuestro trabajo y nuestros padecimientos!
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: The glory of heaven!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.