Perlas devocionales de Thomas Brooks

La gloria que Cristo da permanece fresca y eterna

A diferencia de la gloria del mundo, que se marchita como la flor del campo, la gloria que Cristo concede permanece fresca y eterna como él mismo.

Toda la gloria mundanal es como las flores del campo; pero la gloria que Cristo da es duradera y permanente, como él mismo. Cuando un hombre haya estado en el Cielo tantos millones de años como estrellas hay en el Cielo, su gloria será tan fresca y lozana como el día en que entró por primera vez allí.

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Brooks

Título original: Pithy gems from Thomas Brooks — 144

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura