Mañana y noche

La gracia abundante que nunca se agota

La sal, símbolo de la gracia divina, se daba sin límite; así el Rey de reyes nunca escatima la gracia a su sacerdocio real, y el creyente puede tener tanta cuanta desee.

La sal se usaba en toda ofrenda de fuego presentada al Señor, y por sus propiedades conservantes y purificantes era el grato emblema de la gracia divina en el alma. Es digno de nuestra atenta consideración que, cuando Artajerjes dio sal al sacerdote Esdras, no puso límite alguno a la cantidad; y podemos estar plenamente seguros de que, cuando el Rey de reyes reparte gracia entre su sacerdocio real, Él no corta el suministro. A menudo somos estrechados en nosotros mismos, pero nunca lo somos en el Señor. El que quiera recoger mucho maná, hallará que puede tener todo cuanto desee.

No hay en Jerusalén tal hambre que los ciudadanos coman su pan por peso y beban su agua por medida. Algunas cosas en la economía de la gracia se miden; por ejemplo, nuestro vinagre y nuestra hiel nos son dados con tal exactitud, que nunca tenemos una sola gota de más. Pero de la sal de la gracia no se escatima. "Pide lo que quieras, y te será dado." Los padres necesitan cerrar el armamento de los dulces y los frascos de caramelos, pero no hay necesidad de guardar la salera bajo llave, pues pocos niños comerán con demasiada gula de ella. Un hombre puede tener demasiado dinero o demasiados honores, pero no puede tener demasiada gracia. Cuando Jesurún engordó en la carne, dio coces contra Dios. Pero no hay temor de que un hombre llegue a estar demasiado lleno de gracia; un exceso de gracia es imposible. Más riqueza trae más cuidado, pero más gracia trae más gozo. El conocimiento aumentado es dolor aumentado, pero la abundancia del Espíritu es plenitud de gozo.

Creyente, acude al trono por una abundante provisión de sal celestial. Sazonará tus aflicciones, que sin sal son insípidas. Conservará tu corazón, que se corrompe si falta la sal. Y matará tus pecados, así como la sal mata a los reptiles. Necesitas mucho; busca mucho, y ten mucho.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 13 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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