"[El amor] no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; no se goza en la injusticia, sino que se goza en la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser." 1 Corintios 13:5-8
Oh mi Padre celestial, deseo amarte a Ti y a mi prójimo con un corazón puro fervientemente, y ruego que me permitas conocer y disfrutar tu amor en Cristo, como el único medio de producir este amor en mí. Pues ¿cómo puede mi corazón estar frío, cuando reposa a los pies de la cruz de Cristo y siente la virtud de su sangre? ¿O cómo puede endurecerse, cuando está recostado en tu seno, gustando ricamente de tu gracia y experimentando dulcemente tu amor eterno hacia mí, un pecador vil y miserable? ¿O cómo puede carecer de amor y gratitud, cuando medito en la plenitud de la manifestación de tu divina misericordia? Que el sentido de tu amor funda mi duro corazón en amor y lo transforme por completo. No hay nada que yo necesite tanto como el amor. No hay nada que me resulte tan difícil como el amor. Amar y compadecer a los pecadores. Amar y soportar a los santos. Amar y pegarme a Jesús. Amar y ejercer una confianza sin vacilación en Dios, en toda circunstancia. ¡Ah, esto es difícil! Pero la gracia puede hacerme humilde y amoroso; ¡que esa gracia en abundancia me sea dada, oh mi Dios!
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — July 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.