Nunca han hallado los creyentes mayor gozo en Dios que cuando sufren juntos por él. La gracia es el mejor deseo para nosotros mismos y para los demás; con ella comienza y termina el apóstol. Toda gracia proviene de Cristo; él la adquirió y él la concede. ¿Qué más necesitamos para ser felices que tener la gracia de nuestro Señor Jesucristo con nuestro espíritu? Hagamos ahora lo que deberíamos hacer en el último aliento. Entonces los hombres están dispuestos a renunciar al mundo y a preferir la menor porción de gracia y de fe antes que un reino.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Philemon 1:23-25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.