«Como tus días — así será tu fuerza.» Deuteronomio 33:25
No hay promesa de gracia antes de que la necesites. Dios no dice que fortalecerá nuestros brazos para la batalla — cuando no hay batalla. Cuando el conflicto se acerca — entonces se nos da la fuerza necesaria. No abre las puertas por nosotros, ni hace rodar las piedras — hasta que llegamos a ellas. No dividió las aguas del Jordán — mientras el pueblo aún estaba en sus campamentos, ni siquiera cuando comenzaron a marchar hacia el río. La corriente salvaje siguió fluyendo, incluso cuando los pies de los sacerdotes se sumergieron en el agua.
Esta es la ley continua del auxilio de Dios en tiempos de necesidad. La asistencia divina no se da por adelantado. A medida que llegamos a la necesidad, el suministro está listo — pero no antes. No te preocupes porque no puedas ver el camino despejado ni las necesidades suplidas mucho antes de tus pasos. Dios siempre proveerá para Sus hijos.
«Dios es nuestro refugio y fortaleza, un auxilio siempre presente en los tiempos de angustia.» Salmo 46:1
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Divine assistance
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.