La gracia es incondicional y gratuita. Es decir, Dios no busca nada en el pecador, no requiere nada del pecador y no recibe nada del pecador que lo mueva a ser graciosos. Nada en nosotros movió a Dios hacia nosotros; y nada en nosotros puede apartar a Dios de nosotros. La gracia es incondicional y gratuita. Todo el pecado que hay en nosotros por naturaleza no pudo impedir que Dios fuera graciosos con nosotros; y todo el mal que ahora hay en nosotros no puede impedir que continúe siendo graciosos. La gracia es incondicional y gratuita. Por eso nuestro Salvador dice: «Yo les doy vida eterna, y no perecerán JAMÁS».
Fuente y atribución
Autor original: Don Fortner
Título original: Don Fortner quotes — 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Don Fortner, publicado originalmente en Grace Gems.