Porciones diarias

La gracia olvidada de un corazón quebrantado

Aunque el Señor ponga los pecados de su pueblo a la luz de su rostro y los deje caer con peso sobre la conciencia, sostiene al alma para que no quede del todo quebrantada.

Así testificó Moisés, varón de Dios, y así lo halló Job: «Porque tú escribes contra mí cosas amargas, y me haces poseer las maldades de mi juventud». Pero aunque el Señor ponga los pecados de su pueblo a la luz de su rostro y los haga pesar con fuerza sobre la conciencia, dejando por un tiempo que el alma se hunda en la angustia y el dolor, él la sostendrá bajo esa carga, para que no quede del todo aplastada.

Creo, en mi conciencia, que si hay una sola gracia más desatendida que otra en la iglesia de Dios hoy, es la gracia del arrepentimiento. Aunque está en el mismo umbral de la piedad vital, aunque fue uno de los elementos principales del evangelio que Pablo predicó —pues testificó «a judíos y a gentiles el arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo»—, ¡cuán pasada por alto está! Los hombres hablan de fe, esperanza y amor; pero el arrepentimiento, la contrición, el dolor piadoso por el pecado, ¡cuánto se descuida esta parte de la obra de Dios en el alma! Pero el Señor no la pasará por alto. Los libros pueden omitirla; los hombres pueden omitirla; los ministros pueden omitirla; pero el Señor no la omitirá. Él sacará a la luz esos pecados secretos y los pondrá a la luz de su rostro; y cuando los cargue sobre la conciencia del pecador, le hará sentir qué cosa tan mala y amarga es haber pecado contra el Señor.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: April 26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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