¡Lector! ¡Cuán reconfortante para ti en medio de los reflujos y flujos de tu cambiante historia, saber que el cambio está todo en ti, y no en tu Dios! Tu nave espiritual puede ser zarandeada por las olas de la tentación, en muchas tormenta oscura de medianoche. Puedes pensar que tu Piloto te ha dejado, y estar listo a decir sin cesar: «¿Dónde está mi Dios?»
¡Pero no temas! La nave que lleva tu destino espiritual está en mejores manos que las tuyas. Una cadena de oro de amor pactal la une al trono eterno. Esa cadena jamás puede romperse. El que la sostiene en su mano te da esto como prenda de tu seguridad: «Porque yo vivo, también vosotros viviréis.»
«¿Por qué, pues, te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? ¡espera en Dios!» Ciertamente navegarás a través de estos oleajes tormentosos y llegarás al puerto deseado. Pero sé fiel contigo mismo: cuida que no haya nada que estorbe o impida tu crecimiento en la gracia. Piensa en cuán poco puede retardar tu progreso. Un pecado consentido, una tentación con la que se transige, un traidor en el seno, pueden costarte muchas una hora amarga y muchas una lágrima amarga, al separar entre ti y tu Dios. Hazlo tu oración diaria: «Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos inquietos. Señálame cualquier cosa ofensiva en mí, y condúceme por el camino eterno.»
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: PERSEVERING GRACE
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.