Comentario Devocional y Práctico

La gracia que nos enseña a vivir sobria y piadosamente

La gracia del evangelio enseña a abandonar el pecado y a vivir de manera piadosa, esperando la gloriosa aparición de nuestro Salvador Jesucristo.

La doctrina de la gracia y de la salvación por el evangelio es para todos los rangos y condiciones de hombres. Enseña a abandonar el pecado; a no tener ya más que ver con él. Una conducta terrenal y sensual no conviene a un llamamiento celestial. Enseña a tener conciencia de lo que es bueno. Debemos mirar a Dios en Cristo como el objeto de nuestra esperanza y de nuestra adoración. Una conducta conforme al evangelio debe ser una conducta piadosa. He aquí nuestro deber en pocas palabras: negar la impiedad y los deseos mundanos, vivir sobria, justa y piadosamente, a pesar de todas las trampas, tentaciones, malos ejemplos, malos tratos y de lo que queda de pecado en el corazón del creyente, con todos sus estorbos. Enseña a esperar las glorias de otro mundo. Al, y en, la gloriosa aparición de Cristo, la bienaventurada esperanza de los cristianos será consumada: conducirnos a la santidad y a la bienaventuranza fue el fin de la muerte de Cristo. Jesucristo, ese gran Dios y Salvador nuestro, que salva no solo como Dios, mucho menos solo como hombre; sino como Dios-hombre, dos naturalezas en una sola persona. Él nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros; ¿y qué podemos hacer menos que amarlo y entregarnos a él! La redención del pecado y la santificación de la naturaleza van juntas, y forman un pueblo peculiar para Dios, libre de culpa y condenación, purificado por el Espíritu Santo. Toda la Escritura es provechosa. Aquí está lo que provee para todas las partes del deber y para el recto cumplimiento de ellas. Inquiramos si toda nuestra dependencia está puesta en aquella gracia que salva al perdido, perdona al culpable y santifica al impuro. Y cuanto más lejos estemos de jactarnos de supuestas buenas obras o de confiar en ellas, de modo que nos gloriemos solo en Cristo, más celosos seremos para abundar en verdaderas buenas obras.

Capítulo 3

Se insiste en la obediencia a las autoridades y en una conducta decorosa hacia todos, a partir de lo que los creyentes eran antes de la conversión y de lo que han sido hechos por medio de Cristo (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Titus 2:11-15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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