Los deberes que Dios requiere de nosotros no están en proporción a la fuerza que poseemos en nosotros mismos. Más bien, son proporcionales a los recursos que tenemos disponibles en Cristo. No tenemos en nosotros mismos la capacidad para realizar la menor de las tareas de Dios. Cuando reconocemos que nos es imposible cumplir un solo deber con nuestras propias fuerzas, descubriremos el secreto de su realización: «Mi gracia te basta, porque mi poder se perfecciona en la debilidad». Esta es la ley de la gracia.
Fuente y atribución
Autor original: John Owen
Título original: Pithy gems from John Owen — 54
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Owen, publicado originalmente en Grace Gems.