Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La grande y triste negación de Pedro ante el Señor

La negación de Pedro fue especialmente dolorosa por los favores recibidos, su confesión pública de lealtad y las advertencias del Señor que desatendió en la hora de mayor necesidad.

Una cosa que hizo la negación de Pedro tan particularmente triste fue que había recibido tantos favores especiales de Cristo. Era uno de los tres discípulos que habían sido llevados al círculo íntimo de amistad. Cuanto más ha hecho Jesús por nosotros, peor es que le seamos infieles.

Otra cosa fue que Pedro había confesado a Cristo con tanta audacia. Fue él quien dijo, cuando Jesús preguntó a los discípulos quién creían que era Él: «¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!» Fue él quien, apenas unas horas antes de su negación, afirmó con tanta vehemencia su lealtad y su disposición a morir con su Señor. Estas repetidas profesiones de fidelidad hicieron más grave el mal de la negación. Es un pecado mayor para alguien que ha declarado públicamente su amor por Cristo el resultarle desleal, que para quien nunca ha hecho tal confesión.

Otra cosa que empeoró el pecado fue el hecho de que Jesús había advertido a Pedro de antemano. Decimos que «ser advertido es estar prevenido»; pero no resultó así en este caso, porque el discípulo despreció por completo las advertencias del Maestro. Todos somos advertidos del peligro: ¿hacemos caso a las señales?

Otra agravante más fue que el discípulo negó a su Señor precisamente en la hora de mayor necesidad. Si hubiera sido en algún tiempo de favor popular, la negación no habría sido tan vil; pero ocurrió cuando Jesús estaba abandonado y en manos de sus enemigos. ¿Era ese un buen momento para que el discípulo más valiente, el amigo más honrado, el confesor más noble, volviera la espalda a su Maestro?

Cuando la sombra cae sobre tu amigo, cuando la marea se ha vuelto contra él, cuando otros se apartan de él, ¿es ese el momento para que tú, su compañero de siempre, el receptor de sus favores, te acobardes y lo abandones y lo niegues?

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Great Denial

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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