«En todo os he mostrado que, trabajando así, debemos ayudar a los débiles, recordando las palabras que dijo el mismo Señor Jesús: Más bienaventurado es dar que recibir.» Hechos 20:35
A Dios no le gusta conceder sus bendiciones donde van a ser atesoradas o absorbidas. Le deleita poner sus mejores dones en las manos de quienes no los guardarán en graneros, ni los envolverán en pañuelos para esconderlos. Él pone canciones en el corazón de quienes las volverán a cantar. Este es el secreto de aquella promesa de que al que tiene, se le dará; y de aquella otra palabra de Cristo, poco comprendida y poco creída: «Más bienaventurado es dar que recibir».
La bendición del cielo desciende, no sobre el recibir — sino sobre el distribuir. Los hombres son buenos y grandes delante de Dios, no al acumular en sus manos y corazones los abundantes dones de Dios, ya sean temporales o espirituales — sino cuando su acumular acrecienta su utilidad y los convierte en una mayor bendición para otros.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: THE GREATNESS OF GIVING
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.