Observa la descripción magnífica de Dios que hace David en nuestro texto. David habló con asombro y reverencia de las perfecciones de Dios.
En primer lugar, llama la atención sobre "la grandeza" de Dios. La grandeza de Dios es inmensa e incomprensible, y todos los ángeles y los hombres no son nada en comparación con Él. "Todas las naciones delante de él son como nada; y él las tiene en menos que nada y vanidad" (Isaías 40:17).
En segundo lugar, el rey David magnifica el "poder" de Dios. El Salmo 62:11 dice: "El poder pertenece a Dios". "Grande es nuestro Jehová, y de gran poder" (Salmo 147:5). Job dijo: "En cuanto al Todopoderoso, no podemos comprenderlo: es excelso en poder" (Job 37:23). El poder de Dios es omnipotente e irresistible. Todo el poder del ejército de criaturas deriva de Él y depende de Él (Juan 19:11).
Dios hace todo lo que le place o quiere. Su consejo siempre permanece, y Él siempre hace su buena voluntad; de lo contrario no sería Todopoderoso. "Alzad a lo alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; Él saca su ejército por número, y a todas las llama por nombre; por la grandeza de su poder y porque es fuerte en poder, ni una sola falta" (Isaías 40:26). "¡Cuán pequeña porción oímos de él! ¿Y el trueno de su poder, quién lo entenderá?" (Job 26:14).
En tercer lugar, menciona "la gloria" de Dios. La Biblia declara que "su gloria es grande" (Salmo 21:5). "Jehová es alto sobre todas las naciones, y su gloria sobre los cielos" (Salmo 113:4). Su gloria se extiende "sobre toda la tierra" (Salmo 108:5) y "sobre los cielos" (Salmo 57:11). Su gloria nunca cambia: "La gloria de Jehová permanecerá para siempre" (Salmo 104:31). Toda la gloria que podemos darle con nuestros corazones, labios y vidas queda infinitamente corta de lo que le es debido.
En cuarto lugar, a Dios se atribuye "la victoria". Jehová trasciende y sobrepasa a todos. Es capaz de conquistar y someter todas las cosas a sí mismo. Sus victorias son incontestables e incontrastables. Cuando la historia humana haya llegado a su fin, Dios tendrá la victoria. La eternidad lo demostrará como el poderoso Conquistador y el Señor del Mundo.
Fuente y atribución
Autor original: Milburn Cockrell
Título original: The Master of the World — parte 2
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Milburn Cockrell, publicado originalmente en Grace Gems.