Los pensamientos de Dios

La guía amorosa de Dios en cada paso del camino

Toda la vida del creyente es un plan trazado por el Padre celestial. Con paciencia y ternura infinitas nos instruye, guiándonos con su mirada por el camino que más nos conviene.

No hay seguridad más preciosa que saberse bajo la guía constante y amorosa del Padre celestial. Él fija los límites de nuestra morada, dispone todos los acontecimientos para nuestro bien y hace de toda nuestra vida un plan ordenado por Él. Cada pequeña contingencia, lo mismo que cada hora decisiva, forma parte de ese designio. «El corazón del hombre piensa su camino; mas el Señor dirige sus pasos.»

«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar.» Con qué paciencia este divino Maestro nos instruye, y con qué sabiduría y ternura adapta sus enseñanzas a la necesidad de cada uno. Es línea sobre línea y, cuando hace falta, cruz sobre cruz, prueba sobre prueba. Pero a veces ya no se requieren providencias estremecedoras: bastan las suaves indicaciones de su voluntad, «sobre ti fijaré mis ojos». El terremoto, el huracán y el fuego ya cumplieron su misión; ahora basta «el silbo apacible y delicado».

Y ¿cómo promete guiarnos? No por el camino que nosotros elegiríamos, sino por «el camino en que debes andar». A menudo querríamos la senda soleada y llana, y Dios dice: «El escabroso sendero de la montaña es mejor para ti.» El jardinero a veces somete sus plantas a cortes y podas que parecen duros, antes de que florezcan; pero no hay ni una rama cortada en exceso. Llegará el día en que comprendamos la sabia necesidad de cada poda, cuando la planta se haya abierto en flor bañada de luz celestial. Creyente, avanza gozándote en la enseñanza de la Sabiduría infalible: el ojo que no duerme del Pastor de Israel está sobre ti de día y de noche, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: ALMIGHTY GUIDANCE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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