Desde todo punto de vista, nuestro Amado es bellísimo. Nuestras diversas experiencias están destinadas a proporcionarnos nuevos puntos de vista desde los cuales contemplar la hermosura de Jesús.
¡Cuán amables son nuestras pruebas cuando nos elevan a donde podemos obtener visiones más claras de Jesús que las que la vida ordinaria podría brindarnos! Lo hemos contemplado desde el lecho enfermo, desde los bordes de la tumba; hemos vuelto nuestros ojos al esposo de nuestra alma, y nunca ha sido otra cosa sino «todo hermoso». Muchos de sus santos lo han mirado desde la lobreguez de los calabozos y desde las rojas llamas de la hoguera; y sin embargo nunca han pronunciado una mala palabra contra Él, sino que han muerto exaltando sus encantos superiores. ¡Oh, noble y dulce ocupación, estar para siempre contemplando a nuestro amado Señor Jesús!
¿No es acaso indeciblemente delicioso contemplar al Salvador en todos sus oficios, y percibirlo incomparable en cada uno; girar, por así decirlo, el calidoscopio, y hallar nuevas combinaciones de sus gracias singulares?
En el pesebre y en la eternidad; en la cruz y en su trono; en el huerto y en su reino; entre ladrones o en medio de querubines; Él es en todas partes, ¡del todo amable!
Examina con cuidado cada pequeño acto de su vida, y cada rasgo de su carácter, y Él es tan amable en lo minucioso como en lo majestuoso. Júzgalo como quieras, ¡no podrás censurarlo! Pésalo como te plazca, y no se le hallará falto. La eternidad no descubrirá la sombra de una mancha en nuestro Amado. Más bien, conforme giren incontables edades, sus glorias ocultas resplandecerán con aún más inconcebible esplendor.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: May 22 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.