Una vida que resplandece

La hermosura del Señor en la vida cotidiana

La belleza del Señor puede vestir cada día al creyente, brillando tanto en las labores más humildes como en el culto sagrado, porque la vida transformada es cuestión de carácter, no de lugar ni de ocupación.

"¡Y sea sobre nosotros la hermosura de Jehová nuestro Dios!"

Salmo 90:17

Esta no es una oración demasiado elevada para que cualquiera de nosotros la use cada día. Cristo vino a este mundo, vivió y murió, para hacernos posible vestir la hermosura divina. Podemos vestirla no solamente como un traje de fiesta o como el vestidura del sumo sacerdote, cuando estamos dedicados a algún servicio religioso.

La hermosura del Señor resplandece con igual brillo en el atuendo del hogar, en medio del polvo y el ruido del taller o del molino, o en las tareas más humildes de la cocina, así como lo hace en el vestido especial del domingo, en la santidad y la quietud del santuario. La vida transformada no es cuestión de lugar, ni de tiempo, ni de ocupación; es cuestión de carácter. Muchos de los santos más radiantes del mundo caminan por la tierra en los disfraces más humildes.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: THE BEAUTY OF THE LORD

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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