La presencia divina asumió nuestro mundo para redimirlo desde dentro: aprendió el trabajo de las manos, el peso de la fatiga y la presión del desprecio. Así, cuando vemos nuestras pruebas, no podemos decir que Dios las ignora, porque Él mismo pasó por ellas con nosotros en la persona del Hijo.
Esa verdad corrige nuestras excusas. Si el Hijo eterno soportó la escasez y la incomprensión, no podemos vivir en queja constante ante nuestras luchas comunes. Su encarnación transforma el trabajo ordinario y el sufrimiento cotidiano en espacio de adoración. Aprendemos a no despreciar lo humilde ni avergonzarnos de servir en silencio. Allí crece una fe menos teatral y más fiel.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.