Atrapa una burbuja etérea que flota en un esplendor momentáneo.
Entre todos los rasgos que poetas y filósofos han atribuido a la Vida, quizá el menos considerado sea la IMAGINACIÓN.
La Vida, en sus formas más encantadoras, consiste en gran medida en la imaginación. Así, el pensamiento gusta de detenerse en escenas de felicidad futura o imaginada, agrupando en las formas más afortunadas todo el porvenir de una persona.
Así, atrapa una burbuja etérea que flota en un esplendor momentáneo, y sobre ella construye un destino de la más alta y más sólida felicidad.
¡Cómo la imaginación juvenil parece llevarnos adelante, ciega a la miseria y a la desgracia que nos rodean; ciega a las realidades severas y a veces angustiantes de la existencia, y viva solo a lo bello y feliz, a lo alegre y glorioso!
¡Cómo la imaginación, ese poder maravilloso del alma, puede magnificar un rayo transitorio de sol en un torrente siempre permanente y creciente de deslumbrante resplandor! ¡Cómo una mirada del ojo, una sonrisa del rostro, un pequeño acto de amor, puede encender una llama en el alma, que nuestra entrañable imaginación nos persuadiría de creer duradera, dadora de poder y calor!
¡Cuán alegradores son los sentimientos de la juventud; cuán vivas sus sensibilidades a lo bello!
¡Pero ay, ay! ¡Cómo la Vida en su avance altera este bello cuadro! ¡Cuán pronto las sombras oscuras trazadas por la experiencia del pecado y del dolor proyectan su influencia helada sobre el lienzo antes tan alegremente matizado! ¡Cuán pronto el viento cortante de la adversidad arrebata, como con un torbellino, todo lo que antes parecía tan bello y prometedor! ¡Cuán pronto la enfermedad lenta pero terriblemente segura corta la flor en botón!
¡Sí, qué misterio tan extraño es la Vida!
Sí, cuando una vez el ojo se ha vuelto en la dirección correcta, y las brumas y los fantasmas han desaparecido, veremos que la vida es el teatro de la acción y el preludio de la eternidad; ¡una eternidad cuyas maravillas indecibles están más allá del vuelo más alto de la imaginación!
Fuente y atribución
Autor original: Whitmore Winslow
Título original: The Hidden Life — It grasps an airy bubble floating by in momentary splendor
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Whitmore Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.