«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas». 2 Corintios 5:17
Un hombre cristiano debe ser fuerte, y también tierno. Su palabra debe ser tan pura como el oro. Sus promesas más ligeras deben cumplirse con la misma solemnidad que sus compromisos más serios. Debe ser un hombre de corazón amplio y generoso, desinteresado, noble de espíritu, por encima de toda sospecha de bajeza. Debe ser escrupulosamente honrado en todos sus tratos: devolver con prontitud lo que ha tomado prestado, pagar sus deudas el mismo día en que vencen, sin buscar jamás evadirlas, sin olvidarlas nunca, ni posponer el pago hasta el último momento. No debe ser un hombre duro, ni unreasonable, opresivo, dominante, despótico.
En una palabra, debe reunir una integridad inquebrantable, una fidelidad constante y una veracidad concienzuda, junto con generosidad y liberalidad.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: A TRUE CHRISTIAN
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.