Cristo nos dice continuamente lo mismo, aunque con un significado que varía en sus palabras. Siempre nos está llamando a cruzar alguna línea: hacia nuevos campos, con sus nuevas experiencias, nuevos privilegios, nuevos deberes, nuevos conflictos y nuevos gozos.
Lo dice a los impenitentes cuando, con gracia, los invita a hacerse sus discípulos. Quiere que se desprendan de este mundo, del pecado y de todo su pasado muerto, y que se levanten y vayan con él hacia la vida mejor que se encuentra más allá. Los invita a la tierra de su Padre, a la familia de su Padre. Es una tierra de bendición y de belleza, de abundancia y de grandes riquezas. Es cierto que hay un mar que debe cruzarse para alcanzarla. Nadie puede llegar al glorioso país del "otro lado" sin atravesar este mar, y nadie puede cruzarlo sin encontrarse con tempestades. Hay tentaciones fieras, negaciones dolorosas de uno mismo, luchas poderosas y muchas pérdidas y tristezas antes de que podamos llegar al cielo; pero la recompensa es tan grande que deberíamos estar dispuestos a soportar cualquier dificultad o sufrimiento para ganarla.
Entonces Cristo dirige el mismo llamamiento e invitación a su pueblo cuando llega al final de la vida terrenal, y cuando él viene para llevarlos a casa. Ante ellos se extiende entonces el mar de la muerte, oscuro y lleno de terrores para el sentido natural. Se resisten a cruzarlo. Sin embargo, no hay razón para que lo hagan. En el "otro lado" espera la gloria. Allí está la casa del Padre, con las muchas mansiones. Y por oscuro y terrible que parezca el estrecho mar que ha de cruzarse, no hay peligro; porque Jesús mismo acompaña a su pueblo, ¡y ninguno de ellos puede perecer!
Pero si queremos recibir esta invitación final de pasar al otro lado, hacia la gloria celestial, debemos aceptar ahora el llamamiento del Salvador de salir de la vieja vida de pecado y entrar en la nueva vida de santidad.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The Other Side
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.